LUXY SANCHA: EL RENACIMIENTO DE UN ICONO
En el corazón del Paseo de Sancha, el Paseo que la pujante burguesía malagueña del siglo XIX eligió para erigir sus villas y palacetes, se levanta un edificio con un legado único.
Construido en 1900 bajo la visión del ingeniero que dio nombre a la zona, D. José María de Sancha, este palacete de estilo ecléctico y modernista se ha convertido en un icono de la Málaga de principios del siglo XX. Sus propietarios, como el resto de la élite de la ciudad, buscaban disfrutar de la cercanía del mar y la naturaleza sin renunciar a la vibrante vida urbana del centro, donde se concentraban sus negocios.
UN LEGADO QUE RENACE EN 2025
Hoy, este icono renace como Luxy Sancha.
Respetando escrupulosamente su fachada, protegida como Bien de Interés Cultural, el proyecto ha transformado la mansión en una colección limitada de quince residencias exclusivas.
Aquí, el confort más contemporáneo convive con la esencia del pasado. Se ha llevado a cabo una meticulosa restauración para conservar y devolver todo su esplendor a elementos originales como la elegante altura de sus techos, los impresionantes artesonados de madera descubiertos durante la rehabilitación y la hermosa herrería de su escalera principal.
Luxy Sancha no es solo una vivienda de lujo; es la oportunidad de poseer una parte del patrimonio de Málaga, redefinido para el estilo de vida más exigente.
LUXY SANCHA, EL RENACIMIENTO DE UN ICONO MALAGUEÑO
En la Málaga de entre siglos, mientras la ciudad se modernizaba y la obra civil daba hitos como la inauguración de la Calle Larios, destinada a convertirse en la arteria principal de la ciudad, el ingeniero D. José María de Sancha Valverde, previendo el impulso urbanístico que la zona éste de la ciudad iba a experimentar, adquirió en febrero de 1879 para su Sociedad, “José Mª de Sancha y Compañía”, los terrenos de la antigua hacienda “El Platero”, que comprendían una extensión de más de ochenta mil metros cuadrados situada entre la avenida de Príes y el Camino Nuevo, a ambos lados del Paseo que luego sería bautizado con su nombre.
La Sociedad, destinada a “edificar casas de habitación y recreo”, procedió a la parcelación de los terrenos adquiridos, que corrían paralelos al litoral e incluían las laderas del Monte, y a la urbanización de un sector cuyas parcelas empezaron a ser adquiridas por la burguesía malagueña para la edificación de residencias de gran tamaño, con jardines privados y detalles arquitectónicos y decorativos que las distinguieran y evidenciaran la acomodada posición de sus propietarios: villas y palacetes inspirados en ocasiones en las viviendas de recreo de las afueras de Madrid, que en aquella época recibían el nombre de “hotel”, y en las que sus habitantes podían disfrutar de la cercanía del mar y la naturaleza sin alejarse demasiado del centro urbano donde se concentraban sus negocios y actividades diarias.
El éxito de la operación urbanística fue tal que, para el año 1887, el ámbito era conocido como “Paseo de Sancha” y un buen número de parcelas se encontraban ya edificadas siguiendo las disposiciones del proyecto urbanístico de su precursor: D. José María de Sancha Valverde, nacido en Madrid, ingeniero de caminos, urbanista, historiador, escritor, mecenas y hombre de negocios, vivo ejemplo él mismo de la burguesía pragmática e innovadora que impulsaba el desarrollo industrial y comercial de la Málaga de finales del siglo XIX y principios del XX.
En el año 1900, se levanta en el Paseo de Sancha número 13 esta vivienda, ubicada a algo más de un metro sobre la acera del Paseo y perfectamente alineada con las mansiones colindantes.
De estilo ecléctico y modernista, la residencia presenta un cuerpo central y dos cuerpos laterales simétricos con antepechos rematados con balaustradas y tejados a dos aguas a base de originales tejas cerámicas vidriadas negras. Sus ventanales laterales ofrecen una variedad de acabados según la altura: enrejado, petos o balaustradas, mientras que cuerpo central culmina accesos y ventanales con forjado decorativo de medio punto, haciendo que el inmueble destaque por la belleza equilibrada que su diseño y su presencia señorial transmiten.
Hoy, respetando escrupulosamente su fachada protegida como Bien de Interés Cultural, renace en 2025 como Luxy Sancha. Un proyecto de rehabilitación que ha transformado el edificio en un complejo residencial de quince viviendas exclusivas. Aquí, el confort contemporáneo convive con la esencia del pasado: se han conservado la elegante altura original de los techos, los impresionantes artesonados de madera descubiertos en la restauración y la hermosa herrería de su escalera original.
Vivir en Luxy Sancha es disfrutar de un legado histórico con las comodidades más exigentes del presente, incluyendo un solárium y una piscina infinity con vistas al mar, a solo 150 metros de la playa de la Malagueta y a un agradable paseo del centro histórico.
